El estancamiento de la economía de Brasil, nuestro principal socio,
podría tener efectos a corto plazo en Bolivia, especialmente en el
comercio exterior, y aunque el Gobierno de Dilma Rousseff dijo que esta
desaceleración es “pasajera”, analistas coinciden en que hay que estar
alertas.
El martes, el Instituto Brasileño de
Geografía y Estadística (IBGE) informó que la economía del “gigante”
emergente creció 0 por ciento en el tercer trimestre de este año
respecto al anterior. Los datos no sorprendieron a los economistas
brasileños que ya esperaban la cifra —efecto también de medidas
restrictivas—, pero sí mostraron que la economía más grande de la región
no está “blindada" y que las otras con las que se relaciona, tampoco.
En
el caso de Bolivia, su comercio exterior es muy dependiente de Brasil.
Datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) indican que las
exportaciones al vecino país crecieron 25,35 por ciento entre enero y
octubre de este año sumando un total de 2.503 millones de dólares, es
decir, el 33,08 por ciento del total del valor de las ventas bolivianas.
El
gerente general de Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE),
Gary Rodríguez, explicó que para Bolivia se puede complicar el acceso de
productos con valor agregado al mercado brasileño, al que ya es muy
difícil de ingresar.
“Si en épocas de bonanza Brasil
se ha mostrado proteccionista y restrictivo para los productos
manufacturados, eso podría empeorar”, indicó.
Agregó
que además el Gobierno brasileño, para proteger su economía, podría
debilitar en gran medida su moneda para impedir el ingreso a su mercado
de productos chinos y no perder competitividad.
Rodríguez
alertó que si la depreciación del real se acelera, Bolivia podría verse
inundado, como a fines de la década de los 90, de productos brasileños
que competirían con precios más bajos con la producción nacional.
Gas
La
mayoría de las exportaciones bolivianas a Brasil está en el rubro de
los hidrocarburos y, por lo tanto, si Brasil reduce su demanda de gas
natural podría complicar a la renta petrolera del país.
“Si
se enfría la economía brasileña y se reduce su actividad industrial,
esto puede significar que compre menos gas de lo que está haciendo ahora
y, por tanto, eso significaría menores ingresos para Bolivia y esto
tendría un efecto negativo en el país”, dijo el analista y expresidente
del Banco Central de Bolivia Armando Méndez.
Pablo
Cuba, director de la Carrera de Economía de la UMSS y vicepresidente del
Colegio Nacional de Economistas, indicó que si se confirmar el
estancamiento de Brasil es posible que para el primer semestre de 2012
se pueda sentir el efecto con cifras menores de ingresos por
hidrocarburos y, por lo tanto, con una caída de la inversión pública.
Méndez
destacó que la economía brasileña es la más importante de la región;
representa el 50 por ciento de Sudamérica y el 40 por ciento de América
Latina en términos del Producto Interno Bruto.
“Este
antecedente indicado dice que lo que suceda con la economía brasileña
afecta a toda la región de manera fundamental. Si hay recesión
económica, en ese país, eso se transmite a los países vecinos mediante
la reducción de exportaciones de los países de América Latina a Brasil”,
añadió.
SALDO COMERCIAL BOLIVIA- BRASIL Y OTROS
(En millones de $us – Enero a octubre de 2011)
País Exportaciones Importaciones Saldo
Brasil 2.505,81 1.115,73 1.390,08
Argentina 828,53 789,36 39,17
Perú 389,53 375,49 14,03
Venezuela 272,54 425,34 (-152,80)
Chile 138,35 252,42 (-114,07)
Ecuador 62,13 22,26 39,88
México 44,00 150,36 (-106,36)
Otros 194,75 621,3 (-426,52)
Fuente: Instituto Nacional de Estadística (INE)
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