A cuatro años y tres meses de haber sido tomada por comunarios, el
Gobierno decidió emprender la expropiación de la concesión de la mina
Himalaya a manos del Estado.
Así lo confirmó a Página Siete el viceministro de Cooperativas Mineras,
Isaac Meneses, quien explicó que “las unidades jurídicas harán la
evaluación de una auditoría y una revisión de los contratos y así se
definirán las vías de la recuperación del yacimiento para la Corporación
Minera de Bolivia (Comibol). Es una decisión tomada”.
El Ministerio de Minería y Metalurgia, la Comibol, la Federación
Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia y la Federación Nacional de
Cooperativas Mineras (Fencomin) tomaron la decisión de que la reversión
no implique que se indemnice a los anteriores concesionarios (Empresa
Minera Himalaya).
El presidente del directorio de esa firma, Fernando Kyllmann, fue
buscado la tarde de ayer por varios medios de comunicación, pero se
informó que la empresa emitirá su posición hoy.
La mina Himalaya, ubicada en las faldas del nevado Illimani, tenía 105
trabajadores cuando fue tomada por comunarios de la zona, en octubre de
2007, después de 24 años de tareas de exploración y preparación del
yacimiento que conserva un 90% de wólfram y un 10% de estaño.
La concesionaria privada informó en 2009 que invirtió nueve millones de
dólares en prospección y exploración, y para la explotación de 300
toneladas de mineral por día proyectaba ejecutar otros 11 millones de
dólares.
Meneses sostuvo que lo más probable es que dentro de una semana se haga oficial “la expropiación del yacimiento”.
El secretario ejecutivo de Fencomin, Albino García, declaró a este medio
que las cooperativas mineras y la Comibol tienen un plazo de 15 días
para presentar sus propuestas de explotación del yacimiento.
Indicó que su sector plantea que Himalaya sea entregada en arrendamiento
a la cooperativa Cerro Negro, que opera allí desde 1960, “y que ha sido
avasallada por Kyllman, quien se aprovechó del puesto que tenía en la
Comibol”, remarcó.
Desde la toma, en la mina se hacen actividades esporádicas, no una explotación regular.
Según García, los comunarios y cooperativistas del lugar acusan a
Kyllman de tráfico de influencias; “los documentos muestran la
irregularidad de que el empresario se habría hecho acreedor del área
cuando apenas tenía cinco años de vida”.
Punto de vista
Carlos Sandi AnalistaHay muchísimos avasallamientos, lo que ahuyenta
las inversiones mineras, algo que nos desfavorece porque las
cotizaciones internacionales están elevadas y por ese tipo de actos no
se amplían las operaciones en este sector.Hay una tremenda ineficiencia
en el Gobierno para poder encarar con seriedad las concesiones mineras,
su prospección, su exploración, etc., prueba de ello es que en seis años
no se aprobó el Código de Minería, que puede dar luces para hacer
inversiones internas y externas.
Al parecer no va a haber pronta solución y habrá más problemas de tomas.
Para una solución lo que hay que tener claro es que el problema se origina en la Constitución Política del Estado, que establece que los recursos son del pueblo y como son del pueblo los originarios se creen con el derecho de ser dueños y propietarios de los sectores donde ellos habitan.
No está claro en la Constitución cómo se deben hacer las consultas a los pueblos originarios. Este tema debería estar desglosado y reglamentado en el nuevo Código de Minería.
La falta de aprobación de este Código hace que la señal que se dio desde la Constitución Política del Estado para que las organizaciones sociales avasallen concesiones mineras.
El tema de Himalaya se arrastra de hace mucho tiempo y no hubo solución.
Al parecer no va a haber pronta solución y habrá más problemas de tomas.
Para una solución lo que hay que tener claro es que el problema se origina en la Constitución Política del Estado, que establece que los recursos son del pueblo y como son del pueblo los originarios se creen con el derecho de ser dueños y propietarios de los sectores donde ellos habitan.
No está claro en la Constitución cómo se deben hacer las consultas a los pueblos originarios. Este tema debería estar desglosado y reglamentado en el nuevo Código de Minería.
La falta de aprobación de este Código hace que la señal que se dio desde la Constitución Política del Estado para que las organizaciones sociales avasallen concesiones mineras.
El tema de Himalaya se arrastra de hace mucho tiempo y no hubo solución.
