El Secretario Ejecutivo de la Gobernación, Roberto Ruíz, invitó al diálogo “desapasionado” y desde el criterio técnico que permita tomar las mejores decisiones sobre el papel que la Gobernación debe asumir en el proceso de industrialización del gas y sus componentes que a partir de 2014 se obtendrán de la planta separadora de líquidos que actualmente el Estado construye en el Chaco.

Al mismo tiempo, señaló que Tarija tiene derecho a percibir regalías “entendiendo que es compensación de un recurso natural no renovable que se extrae de nuestro Departamento” por los licuables exportados a Brasil en el marco de la adenda 4 del contrato GSA, “siempre hemos defendido esa postura, desde que se aprobó”. Si bien aclaró que esa era una postura personal que ha defendido siempre desde que era Senador de la República, si bien no puede emitir un criterio como Gobernación, al no haberse fijado todavía.
Industrialización a gran escala
Ruíz remitió a un análisis desde la “frialdad de los números”, y recordó que la industrialización a pequeña escala y para el mercado interno “no vale la pena”, sin embargo, se mostró partidario en concentrar todos los esfuerzos en un producto, “Si nos asociamos en la petroquímica básica, del etano por ejemplo, hay que ver si salen los números concentrando los líquidos no sólo los de Argentina (quien solo requiere gas seco según contrato) sino de Brasil”, e insistió en que es el tamaño a gran escala para disponer en el mercado internacional de precios altos, lo que lo haría rentable. “Esas plantas pequeñitas han sido superadas y ahora lo que hay que establecer es en qué medida se plantea la participación de la Gobernación en la industrialización, en la medida que se garantice seguridad y altas tasas de retornos de esas inversiones”.
De la planta separadora de líquidos saldrán separados otros componentes como el propano y el butano, que se dispondrán normalmente para la exportación, pero además otros componentes que se destinarán a la industrialización. El Director de la Empresa Boliviana de Industrialización de Hidrocarburos, Amado Montes Barzón, abrió las puertas a la participación accionaria de Tarija en estos proyectos de industrialización.
Ruíz señaló que no ha participado en reuniones de carácter oficial con autoridades nacionales para abordar este tema, pero se conocen las buenas intenciones de diferentes autoridades para dar cabida a Tarija en el proceso.
La compensación por los licuables exportados a Brasil
La segunda cuestión que afecta a Tarija e irrumpió de nuevo en el debate hidrocarburífero a raíz del II Congreso del Petróleo y el Gas organizado por YPFB en recientes fechas, es la compensación que Brasil paga por los licuables que llegan mezclados en el torrente de gas que se exporta desde los pozos de Tarija principalmente, que se miden en el punto de fiscalización y que en la adenda 4 del contrato GSA firmado en 2009 establece un pago de entre 100 y 180 millones de dólares anuales. Brasil ha desarrollado plantas petroquímicas derivadas de estos licuables.
Para Ruíz, su postura es que Tarija debería recibir el pago de regalías, tal como establece la Constitución Política del Estado, sin embargo, el Presidente de Yacimientos, Carlos Villegas apuntó a un decreto que establece que los beneficios de esos licuables deben ser destinados a la industrialización. Ruíz señaló que la Gobernación no tiene una postura oficial, pero según la interpretación de la norma, Tarija debería percibir beneficio de “esa actividad adicional que se extrae de nuestros campos”.
Otras autoridades, como el ejecutivo seccional de Cercado, Alfonso Lema, han coincidido en que Tarija debería percibir regalías por los licuables exportados.

El apunte:
Se atisba un nuevo conflicto entre legislaciones
Según el ejecutivo seccional de Cercado, Alfonso Lema, fue la Ley de aprobación del Presupuesto General del Estado (PGE) de 2012 la que reguló estos ingresos y determinó que todos los beneficios de la industrialización vayan para Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), “es el motivo por el que Villegas y otros dicen que el tema está cerrado, y es lo que altera  la posibilidad de que Tarija pueda ser socia en el tema de la industrialización” y recordó que el artículo 300-33 de la Constitución, en el capítulo de competencias exclusivas de las Gobernaciones,  es la que posibilita a las regiones asociarse para desarrollar proyectos./ EL PAIS