La empresa Jindal Steel Bolivia (JSB) de capital hindú, formalizó
ayer la ruptura del contrato de riesgo compartido con el Gobierno,
firmado para la explotación de hierro en el Mutún. Sin embargo, los
cívicos de Puerto Suárez insisten en una posible conciliación y anuncian
protestas que podrían incluir paro cívico y bloqueo de caminos.
Un
comunicado oficial, emitido ayer, señala que la empresa hindú optó por
rescindir el contrato debido a las “actitudes anti-inversionistas y de
no cooperación al inversionista extranjero por parte del Gobierno de
Bolivia”, lo que no le dejó otra alternativa.
Añade
también que los ejecutivos de la empresa fueron tratados “como
delincuentes”, en alusión a los juicios que lleva adelante la Fiscalía y
que el Gobierno nunca tuvo “la sincera intención de resolver sus
incumplimientos”, lo que alejará a los inversionistas extranjeros por la
falta de seguridad jurídica en el país.
El Comité
Cívico de Puerto Suárez se declaró en emergencia y alista para hoy una
asamblea, junto a los trabajadores de la Empresa Siderúrgica Mutún
(ESM), para definir las medidas de protesta por la ruptura del contrato
de explotación de hierro, informó ayer el presidente de ese ente cívico,
José Luis Santander.
Luego de varios meses de
intentos de negociación para encontrar una solución al conflicto
generado entre el Gobierno y Jindal debido a la ejecución de dos boletas
de garantía, el juicio a sus ejecutivos y la falta de provisión de gas
en los volúmenes comprometidos por el Gobierno, el lunes pasado la
empresa india optó por romper el diálogo e irse del país.
Santander
dijo que en la asamblea cívica con todas las organizaciones sociales e
instituciones de Puerto Suárez y trabajadores de la ESM se decidirá si
optar por el bloqueo o el paro cívico “en defensa de los intereses de la
región”.
Adelantó que todas las medidas a adoptarse
hoy en Puerto Suárez tendrán el respaldo del Comité Cívico Pro Santa
Cruz y de todas las provincias de ese departamento, que desde el inicio
respaldaron la ejecución del proyecto siderúrgico de El Mutún, por su
incidencia en el desarrollo socio económico de la región.
También
dijo que se pedirá que tanto los trabajadores de Jindal, como de las
empresas subcontratadas para la explotación de la mina, pasen
directamente a planillas de la ESM.
“El proyecto Mutún nació muerto”
La disolución del contrato de explotación e industrialización de hierro de El Mutún se veía venir porque ese proyecto nació muerto, debido a que tanto el Gobierno como la empresa india Jindal sabían que no había gas natural suficiente para la fundición de hierro, ni agua para el tratamiento de minerales y tampoco medios de transporte para la comercialización de minerales, según el experto en minería Rolando Morales.
Morales dijo ayer que, en su criterio, no había ninguna otra solución posible que el retiro de Jindal de Bolivia porque el contrato fue mal concebido y mal ejecutado.
Además, “la empresa india no parece ser seria, porque debe alquileres de sus oficinas en Santa Cruz, tiene como representante en Bolivia a un señor que tiene una tiendita de abarrotes en Santa Cruz y no ha invertido lo comprometido”, añadió Morales.
El experto dijo que ante la disolución del contrato corresponde al Gobierno licitar nuevamente el proyecto, de manera transparente, evitando los errores cometidos; pero, fundamentalmente, identificando a los responsables de concebir, firmar e impulsar un proyecto que no garantizaba la provisión de energía, agua, ni transporte para la explotación e industrialización de hierro de El Mutún./ LOS TIEMPOS
La disolución del contrato de explotación e industrialización de hierro de El Mutún se veía venir porque ese proyecto nació muerto, debido a que tanto el Gobierno como la empresa india Jindal sabían que no había gas natural suficiente para la fundición de hierro, ni agua para el tratamiento de minerales y tampoco medios de transporte para la comercialización de minerales, según el experto en minería Rolando Morales.
Morales dijo ayer que, en su criterio, no había ninguna otra solución posible que el retiro de Jindal de Bolivia porque el contrato fue mal concebido y mal ejecutado.
Además, “la empresa india no parece ser seria, porque debe alquileres de sus oficinas en Santa Cruz, tiene como representante en Bolivia a un señor que tiene una tiendita de abarrotes en Santa Cruz y no ha invertido lo comprometido”, añadió Morales.
El experto dijo que ante la disolución del contrato corresponde al Gobierno licitar nuevamente el proyecto, de manera transparente, evitando los errores cometidos; pero, fundamentalmente, identificando a los responsables de concebir, firmar e impulsar un proyecto que no garantizaba la provisión de energía, agua, ni transporte para la explotación e industrialización de hierro de El Mutún./ LOS TIEMPOS
