El Gobierno
venezolano es favorable a abrir un debate sobre el subsidiado precio de
la gasolina, la más barata del mundo, algo que la oposición y expertos
ven como preámbulo de un encarecimiento para oxigenar las finanzas
públicas, pese a los desmentidos oficiales.
Varios ministros han destacado la necesidad de debatir sobre el uso y
el precio de la gasolina, que se mantiene invariable desde 1996 y que se
cotiza en un centavo de dólar por litro, algo que ya había sido
calificado de “ridículo” por el propio presidente Hugo Chávez en 2007.
Con el precio actual, el costo de una taza de café en Venezuela es
1.000 veces más caro y el de una botella de agua es 700 superior al de
un galón de 95 octanos, la categoría “premium”./ LA RAZON
