La actividad económica en América Latina y el Caribe se estancó en 2019 debido, en parte, a las tensiones sociales en Colombia, Ecuador, Bolivia y, en especial, Chile, que sufrió un marcado descenso económico con una expansión prevista para la este año de apenas el 0,9%, informó ayer el Fondo Monetario Internacional (FMI).
En su informe sobre las perspectivas mundiales de crecimiento publicado la semana pasada, el FMI se refirió a los casos de Bolivia, Colombia Ecuador y Chile, donde la convulsión social afectó a las economías.
“Bolivia, Colombia, Chile y Ecuador experimentaron tensiones sociales, lo que afectó la actividad económica en algunos casos. La incertidumbre acerca de las políticas económicas también ha aumentado en estos países conforme los gobiernos consideran distintas opciones de reformas y políticas económicas”, se lee en el informe del FMI.
Para el organismo multilateral, las causas de las tensiones sociales en la región varían de un país a otro, pero, en general, reflejan una “insatisfacción con ciertos aspectos de los sistemas económicos y políticos”.
Página Siete

