Replantear  leyes sobre minería y  trabajar en planes  contra los incendios forestales son algunas de las 10 medidas  ambientales que Bolivia debería abordar y aplicar en 2020, de acuerdo con un informe elaborado por la Liga  de Defensa del Medio Ambiente (Lidema).

Expertos de Lidema se reunieron para analizar la coyuntura de Bolivia  y  definir 10 medidas ambientales  para este nuevo año (ver recuadros). El documento destaca que  “si bien el foco es la protección y gestión ambiental, es importante mencionar que cualquier avance en esta materia impactará positivamente en el alivio a la pobreza, las condiciones de salud, el desarrollo productivo y los medios de vida de comunidades rurales”, explica.

Para Andrea Salinas,  coordinadora ejecutiva de Lidema, estos 10 puntos surgieron porque era necesario un análisis  coyuntural. “Era especial  hacer esto por los cambios políticos y las deudas ambientales que tiene el país”, destacó.

 Según el documento, Bolivia necesita  datos, monitoreos y estadísticas sobre temas medioambientales. Los expertos lamentan a través de este informe  que tampoco se tomaron en cuenta  los estudios  realizados por instituciones de la sociedad civil y universidades.

   Otra de las preocupaciones es  el manejo y uso de suelos, en especial en  las  áreas  rurales. “Los gobiernos departamentales y municipales juegan un rol fundamental en la protección del medioambiente, ya que ellos se hallan más próximos a las dinámicas sociales   ”.

De acuerdo con  el estudio,  los gobiernos locales  determinan el uso de suelos, por lo que  requieren la participación de todos los actores.

Normas y profesionales

  Para la ingeniera ambiental  Danitza Guzmán, estos temas son sumamente importantes y para aplicarlos se requiere cambiar la  Ley 1333. “Se necesita el desarrollo y la construcción de la Ley 1333. Esto es clave porque ya hay una discordancia con la Ley 300 de la Madre Tierra”, indicó.

Los profesionales son vitales para aplicar estos cambios. “En los municipios hay instancias ambientales que se tienen que fortalecer:  jefaturas, direcciones municipales y  gubernamentales. No existen técnicos ni equipo  de monitoreos eficientes para resolver estas prioridades”, lamentó.

Trabajar contra el  incendio forestal

El chaqueo se practica cada año y ninguna medida drástica ha sido tomada para regular  y controlar esta actividad. “Más bien, en 2019 se han dado incentivos para la quema a través del Decreto No 3973”, explica el informe.

 Adoptar políticas por el clima

 La temperatura del planeta debe bajar dos grados. La voluntad política no ha sido suficiente y los incendios forestales “han emitido grandes cantidades de gases de efecto invernadero acelerando el calentamiento del planeta”.

 Fortalecer gestión de residuos

“Si bien la Ley 755 fue promulgada en 2015, su implementación no ha sido suficiente  para apoyar a los municipios.  En  2020 se debe superar “ los obstáculos para prevenir la contaminación”. Se debe generar menos basura.

Cuidar las áreas protegidas

  “El interés del Estado en la protección de la riqueza natural ha disminuido drásticamente en los últimos años.  Las actividades extractivas son peligrosas y se debe reevaluar los permisos  de explotación en áreas protegidas”.

Replantear  leyes sobre minería

 “Es preocupante el corto avance que Bolivia ha tenido en la prevención y gestión de la contaminación por actividades mineras. Si las autoridades nacionales y locales no actúan, los conflictos ya existentes empeorarán”.

Actualizar la ley de aguas

El régimen para el recurso más valioso del país data de 1906.  Y es importante actualizar esta norma. Mientras se acelera el cambio climático y se generan conflictos por contaminación,  además de una decreciente disponibilidad de agua.

Trabajar nuevos planes agrícolas

 “Casi la mitad de Bolivia tiene suelos degradados y están en procesos de desertización. La pobreza y desinformación del campesino fomenta   las malas prácticas y presionan a las comunidades a migrar a otras zonas”.

Crecen los delitos contra la fauna

Senda Verde ha cuadruplicado el número de animales hospedados en los últimos cinco años, incluyendo especies de otros departamentos. Muchos no podrán volver porque no aprendieron  a cazar o recorrer largas distancias.

Página Siete