Verónica Berríos, elegida alcalde interina de Sucre en sustitución del suspendido Jaime Barrón, imputado por el caso racismo, asumió el jueves su cargo después de al menos cinco días de movilizaciones y enfrentamientos entre oficialistas y opositores.

    "En este tiempo de transición me corresponde cumplir, de lo contrario sería incumplimiento de  deberes", dijo Berríos al ingresar al despacho que estuvo desocupado por los conflictos.

    La ahora Alcaldesa interina ingresó al palacio consistorial sin oposición y sin agresiones como ocurrió los pasados días, cuando intentó tomar posesión del cargo.

    Berríos anunció que conformó su equipo de trabajo y anticipó que "buscará un camino consecuente y una convicción de justicia social con el propósito de seguir forjando el desarrollo de la ciudad".

    Hasta el pasado miércoles Berríos no pudo ingresar a su despacho por oposición de grupos radicales, particularmente universitarios que organizaron una vigilia para impedir que se cumpla la decisión asumida por el Concejo Municipal, que nombró a Berríos, Alcaldesa interina.

    Por su parte, el alcalde suspendido Jaime Barrón, calificó a esa acción  como un acto de "toma de la alcaldía y un golpe al municipio de esa ciudad".

    Barrón aclaró que no entregó su despacho a la nueva autoridad, sino a la Fiscalía del Distrito y a la Policía.

    Aseguró que pidió a sus seguidores a replegarse para evitar nuevos actos de violencia y anunció que acudirá a la Ley para recuperar su cargo.

    "Es por eso que yo he pedido que no haya ningún conflicto y ninguna violencia porque somos hombres de paz", puntualizó./ABI