La Prensa.- El presidente Evo Morales informó que su administración estudia la posibilidad de generar un incremento de los salarios de los funcionarios de la administración pública.


La noticia fue dada a conocer durante una entrevista concedida a Fides Tv, del grupo mediático católico que lleva el mismo nombre y que inauguró sus emisiones por un sistema de televisión por cable en La Paz, según ABI.

“Estamos pensando en una nueva política salarial para que los funcionarios públicos puedan tener algún incremento salarial”, reveló el Mandatario del Estado Plurinacional de Bolivia durante la entrevista de casi dos horas con el director del nuevo medio, el sacerdote Eduardo Pérez Iribarne.

Se calcula que en la actualidad hay entre 180.000 y 250.000 funcionarios que trabajan en instituciones públicas en Bolivia, puestos que son remunerados por el Tesoro Público.

Morales, en el amanecer de su primer mandato, entre 2006 y 2009, trazó una política de austeridad que limitó los salarios a un techo de 15.000 bolivianos, poco más de 2.000 dólares.

“Para mí es suficiente los 15.000 (bolivianos) que gano”, dijo al argumentar que llegó a plantearse en algún momento que se podría reducir hasta 10.000 bolivianos (1.300 dólares).

El alza planteada por el Presidente boliviano respondería a una política destinada a retener a profesionales y técnicos que trabajan para el Estado y que podrían dimitir en busca de mejorar sus ingresos en el sector privado o en el extranjero.

En un acto realizado hace unas semanas, Evo Morales dijo en su alocución que sobre todo las personas con empleos en los rubros petrolero y gasífero podrán ganar más que el Presidente.

“Jamás”, contestó cuando Pérez le preguntó por la eventualidad de que en algún momento sea acusado de haberse alzado con fondos públicos.

Morales ha puesto en vigencia una rigurosa ley contra la corrupción pública y mandado a la cárcel a un estrecho colaborador suyo, Santos Ramírez, procesado de inferir daños cuantiosos en la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos, insignia del proceso de cambio que impulsa en Bolivia.