El especialista en el sector de hidrocarburos Saúl Escalera propuso ocho medidas prácticas de mediano plazo para transformar la fuente energética para el parque automotor, y evitar un nuevo atentado contra la economía popular con otro gasolinazo.
Escalera propone una renovada política energética nacional vehicular con el objetivo de convertir al gas natural vehicular (GNV) al menos al 70 por ciento de los 900.000 vehículos del actual parque automotor boliviano, en particular a los automóviles y vehículos de transporte público urbano.
Entre otras medidas, plantea destinar el 30 por ciento de las reservas monetarias del país para que la petrolera estatal YPFB explore y explote nuevos campos gasíferos y petroleros, así como la prohibición de la importación de vehículos que usen diésel y gasolina, y la fabricación de kits y cilindros de conversión a GNV en territorio nacional, según la edición virtual de Plataforma Energética.
Sugiere que el Gobierno planifique inversiones usando el 30 por ciento de reservas monetarias, mediante un préstamo a YPFB, para encontrar campos gasíferos nuevos.
Sugiere crear un parque industrial en Uyuni con ingresos generados por la venta de gas natural entre 2011 y 2015, además de la creación de un centro de investigación.
Plantea que los niveles de exportación a Brasil y Argentina no superen la cantidad comprometida de 60 millones de metros cúbicos por día.
Para destacar
Escalera sugiere la conversión del 70 por ciento de los 900.000 vehículos para su impulso con gas natural vehicular.
Prohibición. Propone al Gobierno vetar la importación de vehículos usados que empleen gasolina.
Interesar a empresas especializadas de China, Corea del Sur y europeas para fabricar kits y cilindros de conversión.
Propuesta. El Gobierno debe negociar con la empresa BYD para ensamblaje de automóviles con baterías de litio./ LA PRENSA
