La producción de petróleo en el mundo está próxima a alcanzar un punto máximo, a partir del cual la oferta irá a caer significativamente, dejando a los consumidores en una situación extremadamente peligrosa, sin seguridad energética.
La afirmación corresponde al experto brasileño en petróleo, Fernando Siqueira, quien fue invitado por el Centro de Información y Documentación Bolivia (CEDIB), a un foro internacional sobre petróleo, realizado del 8 al 10 de diciembre pasado. Siqueira observa que los Gobiernos actuaron de forma  irresponsable al  no buscar la forma de substituir el petróleo.
HACIA LA BAJA La producción mundial está en un pico que llega a 85 millones de barriles por día. Se calcula que el 2020 caerá a 60 millones de barriles diarios. El 2030 la producción será de 30 millones de barriles por día, casi un tercio de la producción actual. Esto llevará a una crisis mundial, principalmente de los países importadores, advierte el experto.
Ante la mayor demanda, el precio del petróleo, que ya está a 92 dólares el barril, volverá subir.
En la mejor de las hipótesis, si la demanda de petróleo se mantiene estable, la producción irá cayendo, porque las reservas se agotan.
MODELOS Cada país es diferente en cuanto a su modelo energético. Argentina tiene  90% de su matriz energética en gas.
Brasil no tiene mucho gas y sólo el 8% a 10% de la industria funciona con gas. En cambio,  su potencial hidroeléctrico es muy importante. Ésa es una energía renovable que no contamina, una vez que está construida. Por eso,  los nuevos proyectos están reduciendo su tamaño para evitar impacto en el medio ambiente. El Programa de Aceleración del Crecimiento (PAC) de Brasil incluye, entre otras cosas, la construcción de 70 megacentrales  hidroeléctricas más en  la cuenca del Amazonas. Sólo una de las represas inundará  50 mil hectáreas de la cuenca Amazónica.
Brasil tiene mucho petróleo con el descubrimiento de Presal  y los carburantes fósiles se mantienen predominantes en la matriz energética brasileña.
INVESTIGACIÓN Siqueira recomienda intensificar la investigación para el uso de energía renovable  solar, eólica y la biomasa, que pueden ser substitutos del petróleo.
El aceite vegetal que se usa como biodiésel en vehículos genera un subproducto que es la glicerina. Con la industria gliceroquímica se puede fabricar productos que sustituyan a los tienen petróleo como materia prima, tal el caso de los plásticos , fertilizantes  y casi todo lo que se usa hoy como computadoras, teléfonos, televisores, y DVD. Los productos naturales con glicerina son biodegradables, en cambio los productos del petróleo  no son biodegradables.
BIODIÉSEL El biodiésel, que utiliza tierras cultivables y productos alimenticios para su producción, puede crear inseguridad alimentaria. Por ello, Brasil tiene una cantidad de tierras que pueden producir materia prima para biodiésel, sin desplazar las tierras destinadas a la alimentación. “Ésta es una condición importantísima”, dice el experto brasileño. La principal región para la producción de biodiésel es la Amazonia, porque tiene agua dulce. Esa región concentra el 68% del agua dulce del Brasil y 12%  del agua dulce mundial. Es además una zona tropical con mucho sol. Por ello las empresas extranjeras han puesto sus ojos en la Amazonia. También concentra minerales estratégicos que se usan en la industria espacial y tiene una gran biodiversidad con la que, a través de mutaciones genéticas de microorganismos, se podrá contar con la futura materia prima para la industria farmacéutica. Por esto los laboratorios buscan la biodiversidad de la Amazonia.
PRESIONAR Frente a las presiones de las transnacionales para explotar los recursos naturales de América Latina, Siqueira sugiere a la gente presionar a sus Gobiernos para lograr la integración y defender sus derechos. “Las transnacionales ejercen una presión muy fuerte y si no tienen la contra presión de sus  pueblos, el lado fuerte va a ganar siempre. Ellas mandan más que los Gobiernos latinoamericanos”, asegura Siqueira.
Recuerda la construcción del gasoducto Bolivia Brasil impulsado por las empresas Repsol, Enron y British Gas. Fue construido por Petrobras con un costo financiero de 12%  al año y una tasa de retorno  del 10%. “Mal negocio para Bolivia y Brasil” y excelente para las empresas.

Urge cuidar el único Planeta

El ecologista chileno Juan Pablo Orrego llama a preservar “el único Planeta que tenemos”. Señala que en todas las épocas, la humanidad ha tenido la tendencia a  ser ciega ante el tema ecológico. Por ello varias culturas han colapsado. Por ejemplo, la Isla de Pascua colapsó ecológicamente y ese pueblo acabó antropófago. A los mayas les pasó algo semejante porque ignoraron al ecosistema. El problema es que hoy la población mundial se acerca a los siete mil millones de seres humanos. Una minoría absoluta, liderada por las  trasnacionales, está tragando a la biósfera con la sobre explotación de los recursos de la tierra para generar ganancias. Muchos científicos aseguran que se ha sobrepasado de 1,5 hasta 6 veces la capacidad de carga de fotosíntesis de los organismos. Si no se detiene esto, necesitaremos 1,5 ó 6 planetas tierra para satisfacer la voracidad de las transnacionales. Pero, “no hay ni un planeta más”, advierte Orrego.
Recomienda generar más conciencia y asumir responsabilidades para preservar la tierra y sus recursos.

Integrar a los pueblos de Latinoamérica y su producción de energía es un imperativo

El principal desafío del continente latinoamericano es comprender y avanzar hacia  una real integración energética. América Latina tiene condiciones muy buenas para una integración energética. Hay países con abundantes recursos distintos y diferentes momentos de demanda. El problema es que la integración ha sido pensada desde el punto de vista de las empresas. Se piensa que el comercio internacional es integración, pero eso es falso. “No hay que integrar mercados, hay que integrar pueblos”, recomienda Diego Mansilla,  asesor de la Comisión de Energía de la Cámara de Diputados de Argentina.
Por el momento, falta mucho para la integración energética y para que los pueblos tengan la capacidad de integrarse pensando no sólo en su propio consumo, ni sólo en la rentabilidad económica. Se trata de lograr un mejor uso de las energías no renovables para las próximas generaciones y para el medio ambiente.
Juan Pablo Orrego, de Chile, dice que América Latina tiene que salir del patrón de la división que hoy se tiene. Los europeos, que son bastante pragmáticos, se reconciliaron de una guerra que concluyó en 1945; en cambio Chile, Perú y Bolivia siguen con los rencores de la guerra de 1879 y “esa división sólo beneficia a las grandes transnacionales”.
Es preciso integrar países y ser complementarios en las economías. Paraguay tiene energía eléctrica; Chile, cobre; Argentina, gas; Bolivia cuenta con gas, minerales y litio que es muy valioso para las baterías, entonces las naciones tienen que integrarse para lograr el desarrollo regional.
En Paraguay se origina el 85% de la electricidad que se exporta en América del Sur. Argentina y Brasil compran energía eléctrica, pero Bolivia no compra por falta de infraestructura de interconexión eléctrica entre Asunción y Tarija, señala el parlamentario del Mercosur Ricardo Canese.

Datos.

Producción mundial.
Los doce miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) registraron un aumento de la producción en diciembre de cerca de 85.000 barriles por día, frente a los niveles de noviembre, debido a un aumento de la producción de Nigeria
e Irak.
Precio.
Con los precios del petróleo por encima de 90 dólares por barril, el cumplimiento de cuotas en la OPEP  ya no es la principal prioridad. El surgimiento de la demanda de invierno y una recuperación económica está alimentando la mejora de la demanda y eso es lo que está respaldando los precios más altos del petróleo, pese al menor cumplimiento de la OPEP.
Venezuela.
La OPEP produce alrededor del 40% mundial del petróleo y los líquidos de gas natural. Venezuela ocupa el quinto  lugar del mundo como exportador de crudo y redujo su producción para contribuir a  elevar los precios.

Opiniones.

Diego Mansilla / Asesor argentino
La Argentina va a seguir comprando gas a Bolivia y se licita un nuevo gasoducto binacional que lleve gas a la región noroeste. Es más conveniente llevar gas al norte argentino desde Bolivia, que desde el sur argentino, pues se ahorra gastos y se preserva energía.
Ricardo Canese / Parlamentario Mercosur
El proyecto URUPABOL entre Uruguay, Paraguay y Bolivia se está reactivando para construir un gasoducto que permitiría a Paraguay  acceder al gas, a cambio de electricidad para Bolivia. El estudio de integración estará listo este mes.
Fernando Siqueira/ Ingeniero de Brasil
El Brasil descubrió una cuenca de petróleo y gas con un potencial muy grande, pero seguirá comprando gas a Bolivia hasta el 2019, cuando concluya el contrato. Después Bolivia va a tener compradores quizás en Argentina, Chile o Paraguay.
Juan Pablo Orrego / Ecosistemas de Chile
Una de las posibles soluciones  al problema energético del norte de Chile es acceder al gas boliviano y para ello hay que tener buenas relaciones con Bolivia. Necesitamos integrarnos como pueblos y dejar atrás las rencillas alimentadas por las transnacionales./ OPINIÓN