Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) requiere de una reestructuración inmediata y el Gobierno debe abrir las puertas a la inversión privada, para realizar exploración, prospección y garantizar la explotación, principalmente, de petróleo dijo ayer el gerente de la Cámara de Industrias de Oruro, José Peñaranda Villa Gómez.
El representante del sector consideró que los hechos a finales de la pasada gestión (2010) con relación al Decreto Supremo 748, de nivelación del precio de los carburantes, que motivó un problema social generalizado, que derivó en la decisión del Gobierno de dejar sin efecto la medida, fue un logro, primero, de la población y luego de organizaciones sociales afines al Movimiento Al Socialismo (MAS).
Estas acciones, dijo, permitieron que el presidente Evo Morales y sus colaboradores den varios pasos atrás del desacertado DS 748, que adoleció de medidas complementarias, cuando fue hecho público y después que fuera abrogado.
Las últimas decisiones del Gobierno, con relación al alza del precio de los combustibles, crean mayor incertidumbre en el aspecto político y económico.
Añadió que en lo político se conoce que esta situación, provocó celeridad en el desgaste de la figura del presidente Evo Morales, pues ya no hay la confianza popular de la que gozaba hasta antes de la medida, porque el DS 748 provocó el desencantamiento de parte de sus adeptos, inclusive de militantes del MAS y los movimientos sociales.
Explicó que en el campo económico la incertidumbre generada es más fuerte, pues la abrogación del Decreto 0748 no consideró medidas complementarias, que puedan servir de catalizador de la incertidumbre, es decir, generar condiciones para una verdadera política hidrocarburífera nacional.
Agregó que es necesario establecer un enfoque de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) hacia una prospección y exploración, volcar toda la subvención hacia la producción de líquidos, como la gasolina y el diésel principalmente.
Remarcó que es el momento de revisar el tema de los bonos y ver medidas de corte más pragmáticas, para el desarrollo productivo de la empresa petrolera YPFB, sólo así se daría certidumbre a la población, “y cuando digo medidas pragmáticas, es que YPFB se habrá a la inversión privada”, con nuevas normas que atraigan a los inversionistas.
El Gobierno debe considerar la política de Petrobras, asumida por el Gobierno de Inacio Lula Da Silva, en el Brasil, que a lo largo de los años ha demostrado una política coherente en torno a la primera empresa petrolera del Brasil.
En el gobierno de Lula Da Silva, Petrobras se abrió a la inversión privada, estableciendo que de sus ingresos, el 51 por ciento, sean destinados al Estado y el 49% restante para el inversionista privado, mismo que también debía hacerse cargo del control de la producción, cuyos valores se cotizan en las bolsas de Nueva York, Tokio y Brasil.
El Brasil tras abrir las puertas de Petrobras a la inversión privada logró el descubrimiento de nuevos pozos gasíferos y petroleros; pues el modelo de Petrobras es un claro ejemplo del pragmatismo ejercido, como política hidrocarburífera que fue respaldada por el gobierno de Inacio Lula Da Silva.
Este pragmatismo, manifestó, deberá ser tomado en cuenta por el Gobierno y sus asesores y si deciden por el cambio, lo primero que se debe hacer es justificar la reestructuración total de esta empresa.
Como están dadas las cosas, sostuvo, con la política petrolera del Brasil paulatinamente dejará de consumir el gas boliviano, lo mismo que la Argentina, que descubrió nuevos pozos petroleros y reservas de gas en la región de la Patagonia, lo que influirá inclusive en la distribución de los recursos del Impuesto Directo a los Hidrocarburos./ EL DIARIO
