Sectores sociales anunciaron para esta semana movilizaciones por el alto costo de vida que representa el encarecimiento de los alimentos y la pérdida del poder adquisitivo de sus ingresos en más del 50%, lo que pondría en dificultades al gobierno del presidente Evo Morales y a los empresarios privados porque no todas las empresas están en la disponibilidad de incrementar un salario mínimo nacional que rebase más del 10%.
Con el incremento en los precios de los productos de primera necesidad y otros insumos, la pérdida del poder adquisitivo se hace mayor, sobre todo, en las familias de escasos recursos que destinan más del 50% a compras de alimentos, por lo que algunos sectores sindicales anunciaron incrementos salariales que compensen el daño económico.
El sector fabril anunció para esta semana jornada de movilizaciones por el alza de alimentos y en otras organizaciones sindicales ya se habla de exigir al Gobierno poner soluciones a la pérdida del poder adquisitivo como generar fuentes de empleo y mayores ingresos para su economía familiar que quedó afectada por el frustrado “gasolinazo” y por el incremento del precio del azúcar a nivel internacional.
El analista Gonzalo Chávez, pronosticó en una anterior oportunidad que la pérdida del poder adquisitivo traerá conflictos al Gobierno y empresarios debido a que la población exigirá mayores ingresos para contrarrestar el alza de precios en alimentos.
ACUERDOS
La Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB) informó que no todas las empresas pueden cubrir un incremento salarial mayor fijado por la inflación, tomando como referencia más de 10% debido a que parte del sector no tuvo crecimiento por encima de 4%.
Empero, el Ejecutivo reiteró que el mismo será por encima de la meta inflacionaria fijada el 2010 que cerró en 7,18%.
Por lo que no se descarta el inicio de debates entre los sectores empresariales, sindicales y Gobierno.
El 2010 el Ejecutivo fijó un incremento al mínimo salarial de 5%, porque la inflación de 2009 fue menor al registrado el pasado año.
Respecto a la realidad que viven los bolivianos, el economista Chávez puntualizó que el informe macroeconómico austero y sostenible que maneja el ministro de Economía Luis Arce, no es verídico.
Explicó que las familias de menores ingresos destinan más del 50% para la compra de alimentos y por lo tanto, son estas personas las que pedirán incrementos salariales.
En este sentido, sectores sociales como los fabriles anunciaron para el próximo 24 de febrero una movilización general pidiendo incremento de sueldo con relación a la tasa inflacionaria en los mercados.
EFECTOS
Los efectos que dejó el abrogado “gasolinazo” y “azucarazo”, empeoraron la economía familiar de los bolivianos porque los productos como: carne de res, pollo, papa y azúcar tuvieron una incidencia positiva de más de 30%.
El azúcar marcó el récord de incremento en más de 100% respecto a los demás alimentos.
Aunque en los mercados de abasto se observa el endulzante del Perú, el ingreso de la mercadería no frena el alza, pues también este producto oscila en Bs 10 el kilo del grano blanco y Bs 8 el de azúcar morena./ EL DIARIO
