Dos hombres que en su momento fueron altas autoridades, con proyección política y poder, hoy se encuentran enfrentando procesos penales y una situación desfavorable después de su paso por la estatizada Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB). Santos Ramírez y Guillermo Aruquipa son producto de los riesgos políticos, según explicó el politólogo Edwin Quiroz.


El analista sostuvo que ambos casos representan las pugnas políticas dentro del partido único que ostenta el poder. “Existe una pugna interna de poder y cuando no existe una oposición a un partido político o no hay un sistema de una partido maduro, el partido que tiene el poder generará fracciones y ellas lucharán duramente por el poder”.

Señaló que Santos Ramírez y Guillermo Aruquipa son dos chivos expiatorios que fueron llevados, uno a la cárcel y el otro con detención domiciliaria para hacer más propaganda de la lucha contra la corrupción, siendo que a Aruquipa no le encontraron ni siquiera indicios de hechos ilícitos que lo comprometan directamente y en el caso de Ramírez se vieron contradicciones en las cifras de contratación de la planta de líquidos para YPFB.

“Se han dado casos en la historia en que estas luchas han llegado lejos ya no es una lucha ideológica o por la captura de poder sino que son aspectos de hegemonía dentro el partido que puede llegar a luchas radicales”, dijo.

ARUQUIPA EN QUIEBRA
El pasado 10 de marzo, la noticia de que el ex superintendente de Hidrocarburos ahora vendía productos por catálogo, sorprendió a las esferas políticas. Mediante su cuenta en una red social, Aruquipa expresaba su situación actual, las deudas acumuladas y su detención domiciliaria, que tras casi dos años le impiden conseguir un trabajo en su área de Contaduría.

“Estimados amigos y amigas, permítame a contarles que hoy me encuentro casi dos años con Detención Domiciliaria por la supuesta firma de una Resolución Administrativa que elevó los precios de reparación de garrafas de $us 4 a $us 7 misma que no fue firmada por mi persona como Superintendente de Hidrocarburos (en su momento), puesto que me encontraba en reposo, a raíz del accidente de tránsito en Porvenir (Pando) a fines del mes de julio de 2008, sin embargo fui imputado injustamente”, manifestaba.

Dijo que fue una víctima de la política y denunció discriminación y venganza contra su persona por ser un profesional aymara que logró llegar a altos cargos como Viceministro de Hidrocarburos, Presidente de YPFB y Superintendente de Hidrocarburos.

RAMÍREZ DECEPCIONADO


El ex hombre fuerte del MAS y ex presidente de YPFB, Santos Ramírez, en una entrevista dentro de la cárcel de San Pedro, dijo que fue víctima de las circunstancias, porque su error recayó en salir de la presidencia del Senado para asumir el cargo en la petrolera. Aseguró que no tiene ningún contacto con el presidente Evo Morales o algún alto dirigente masista y expresó su desilusión de la política.

“No soy evista, pero yo estoy pensando en el país. No hay otra alternativa. Muchos de nosotros hemos sido compañeros, hemos sido amigos, hemos sido hermanos. Como todos los otros compañeros que hemos pensado y soñado un proyecto y creo que ahí nos fuimos conociendo, asimilándonos”, afirmó.

En referencia a su relación con el Vicepresidente del Estado, Santos Ramírez dijo que no conoce a García Linera, pero está convencido de que, “él ahora maneja de manera directa desde la Asamblea. Él es el que está diseñando y mencionando de cómo serán las autonomías, de cómo va a ser la planificación económica, de cómo serán las competencias sociales en el país”, dijo. Agregó que la justicia está sometida al poder político por lo que su caso no tendría una pronta solución./ EL DIARIO