Las tropas de Muammar Gaddafi tomaron el domingo la estratégica ciudad petrolera de Brega obligando a los rebeldes a retirarse bajo unos fuertes bombardeos, mientras las potencias mundiales consideraban la imposición de una zona de exclusión aérea.

 Perder Brega y su refinería limita todavía más el acceso de los rebeldes al combustible, después de que los insurgentes fueran expulsados de Ras Lanuf, otra terminal petrolera importante a unos 100 kilómetros al oeste por la carretera costera donde se localizan todas las ciudades importantes de Libia.


 "Brega está libre de pandillas armadas", dijo una fuente del Ejército gubernamental a la televisión estatal.
 Los combatientes rebeldes estaban desmoralizados.


 "Ya no hay revuelta", dijo Nabeel Tijouri, cuya ametralladora fue destrozada en los enfrentamientos. "El otro día estábamos en Ras Lanuf, luego en Brega, pasado mañana estarán en Bengasi", agregó.


 Brega está a 220 kilómetros al sur del bastión rebelde de Bengasi, y deja a la ciudad de Adabiya como la única localidad importante que falta en el camino. Desde Adabiya hay carreteras tanto a Bengasi como a Tobruk, cerca de la frontera con Egipto.


 El llano desierto de Libia favorece el uso de vehículos blindados pesados y la capacidad aérea. El Ejército libio también está mejor entrenado y es más disciplinado que la entusiasta y mal equipada fuerza rebelde. Sólo los pueblos y ciudades aportan algún tipo de cobertura para los insurgentes./ EL DEBER