La Comibol inició la “liberación” de parte de la reserva fiscal minera
que tiene a su cargo para ampliar la participación de las cooperativas
en el sector minero de Bolivia. Fencomin busca tener “al menos” el 30%
de las áreas con potencial de explotación minera del país.
Aunque las políticas públicas previstas para el
sector minero cooperativizado se hallan pendientes y sujetas a la
promulgación de la nueva Ley Minera, el Primer Encuentro Plurinacional
para Profundizar el Cambio decidió otorgarle “una mayor participación”
en las áreas mineras en función a lo establecido en la Constitución
Política del Estado (CPE).
“Se acordó la liberación
de espacios que la Comibol tenía reservados para sí misma, siempre y
cuando no se afecten los intereses del Estado. En eso se ha quedado con
los cooperativistas y eso es lo que se está haciendo”, reveló a La Razón
el presidente de la Corporación Minera de Bolivia (Comibol), Héctor
Córdova.
El levantamiento o “liberación” de las
reservas fiscales para la suscripción de contratos de arrendamiento de
áreas mineras con empresas estatales, privadas o sociedades cooperativas
es potestad exclusiva de la Comibol.
Según el
presidente de la Federación Nacional de Cooperativas Mineras de Bolivia
(Fencomin), Albino García, el sector tiene “sólo el 4%” de las áreas
mineras identificadas del país, por lo que éste buscará obtener una
distribución “más equitativa” de estos recursos. “El Estado (a través de
Comibol) tiene a su cargo más del 55% de las áreas mineras y nosotros
queremos por lo menos un 30%”, dijo.
Para el
exministro de Minería, Dionisio Garzón, mientras no se tenga plenamente
identificados los recursos existentes en las reservas fiscales mineras,
la Comibol no debería levantar la “inmovilización” de las mismas, de lo
contrario “limitaría” su potencial de ejecución de proyectos.
“Si se liberan más áreas fiscales, todo el mundo va a querer ser
cooperativista e informal —sin pagar impuestos ni asumir cargas
sociales— (...). Además, habría que tratar de parar el crecimiento de
las cooperativas, porque su control se convertirá en un problema para el
Estado”, advirtió.
De acuerdo con datos del
Viceministerio de Cooperativas Mineras, actualmente, el sector concentra
el 85% del empleo generado por la actividad minera del país con
“aproximadamente 100 mil cooperativistas aglutinados en más de 1.300
cooperativas”.
A decir de Córdova, “a las
cooperativas se les daría aproximadamente unas 400 cuadrículas (1.200
hectá-reas) de áreas mineras para que hagan su trabajo”. Sin embargo,
también se les pedirá que lleven adelante tareas de prospección para
ampliar las reservas mineras del país. “Si uno quiere tener un buen
yacimiento minero tiene que trabajar en exploración (...). La Comibol
explora para realizar proyectos de explotación del Estado, aunque hay
instancias donde se puede cooperar a las cooperativas con la
exploración”, manifestó.
“Comibol ha ido
inmovilizando todas las áreas mineras sin realizar exploración o tener
proyectos de explotación preparados para éstas, por lo que pediremos (a
la empresa) conocer cuáles son las reservas en las que ellos tienen
interés. En esa medida, podremos decir si es que las áreas de Comibol
están afectando las áreas de las cooperativas”, sostuvo el presidente de
Fencomin. Apuntan a inversión privada
Proyectos
El presidente de la Federación Nacional de Cooperativas Mineras de
Bolivia (Fencomin), Albino García, reveló que el sector buscará, a
través de la Ley Minera, captar inversión privada para la ejecución de
proyectos de explotación.
Gestión
“La nueva Ley Minera tiene que dejar en claro la forma en la que se
constituirán los contratos de asociación entre cooperativas; entre
cooperativas y empresas privadas; y entre cooperativas y la Corporación
Minera de Bolivia (Comibol)”, remarcó García./ LA RAZON
