Hasta ahora ingresaron en operación sólo dos de las cinco unidades
termoeléctricas que son parte del Plan Inmediato, y hay demora en el
funcionamiento del proyecto del Ciclo Combinado de Guaracachi.
El Gobierno asegura, sin embargo, que no existirán problemas de
abastecimiento de electricidad en el país. Pese al ingreso de las
generadoras termoeléctricas de Carrasco, en Cochabamba, y Moxos, en
Beni, los cortes por racionamiento pueden persistir en los siete
departamentos que forman parte del Sistema Interconectado Nacional
(SIN).
La semana pasada, Mario Guerra, cuando aún era director de la Autoridad
de Control y Fiscalización en Electricidad, informó que “debemos tener
un poco de conciencia que de estamos trabajando con la reserva baja y
cualquier evento fuera de control podría poner en riesgo el suministro”.
El pasado 2 de febrero el funcionario fue sustituido por Richard
Alcócer.
Antes de ser alejado del cargo, Guerra también informó, según la agencia
estatal de noticias ABI, que “para el mes de febrero hay determinados
días en los que tenemos reservas bajas, pero ninguna negativa”.
Hasta ahora la disponibilidad de nuevos proyectos de generación
eléctrica se hace de acuerdo con el cronograma del Plan Inmediato, que
prevé sumar 134 megavatios (MW) hasta septiembre con un costo de 176,2
millones de dólares del Banco Central de Bolivia (BCB).
De acuerdo a lo planificado, la primera unidad térmica de El Kenko ( 18
MW) debe ingresar en operaciones en febrero, la de Valle Hermoso (41 MW)
en agosto y la segunda de El Kenko (32 MW) en septiembre.
Sin embargo, el ingreso del Ciclo Combinado de la empresa Eléctrica
Guaracachi SA (EGSA), que debe adicionar 82 MW para el SIN, se anuncia
desde octubre del año pasado y hasta ahora no se conoce la fecha en la
que comenzará a funcionar.
Entre tanto, la demanda de energía es creciente y los proyectos hidroeléctricos demorarán./ PAGINA SIETE
