La Organización No Gubernamental (ONG) Centro de Apoyo Al Desarrollo
Laboral (Labor), en su reciente publicación Potosí, el cerro nuestro de
cada día, asegura que un eventual cierre de operaciones del Cerro Rico
de Potosí afectaría al 50% de la economía de la Villa Imperial.
Según el estudio de la mencionada ONG, el Cerro Rico aporta un
movimiento económico global de 623 millones de dólares anuales, si se
considera que el Valor Bruto de la Producción Urbana es de
aproximadamente 1.249 millones de dólares al año.
El hundimiento en la cúspide del Cerro Rico de Potosí ha puesto en
riesgo la estructura cónica de la montaña, que es símbolo nacional y
patrimonio de la Unesco, pero no se ha suspendido la explotación minera.
“Cinco de cada diez personas que perciben un ingreso en Potosí tienen
algún nexo con lo que le sucede al Cerro Rico. Un cierre de operaciones
afectaría a 24.790 personas, que constituyen el 48% de la Población
Económicamente Activa (PEA)”, revela el estudio de Labor.
La investigación, realizada por los especialistas en el campo laboral
Rodolfo Eróstegui, Rubén Ferrufino y Marco Gavincha, advierte que un
hipotético cierre de operaciones del yacimiento argentífero y de otros
metales comprometería la viabilidad de la ciudad, lo que derivaría en
una crisis seguida de una fuerte migración.
El libro identifica impactos adversos en, al menos, seis áreas: en el
empleo, directo e indirecto; en una menor producción; menor demanda de
insumos, menor consumo intermedio y menor valor agregado.
A estos sectores se sumaría la pérdida de ingresos tanto de asalariados
como de trabajadores por cuenta propia y la reducción de aportes
(regalías) al municipio y a la Gobernación.
