La siderurgia tiende a seguir en la incertidumbre en Puerto Suárez, pues el Gobierno exigió a la empresa india Jindal Steel & Power la revisión de sus requerimientos de gas natural para el proyecto de explotación de hierro de Mutún. La compañía internacional pidió 10 millones de metros cúbicos por día de gas (MMm3/d) en los próximos cinco años, pero las autoridades califican de ‘grande’ la demanda.

Según el contrato pactado entre ambos, el Gobierno tiene que cumplir con la provisión de energía, gas y logística, sin ellos el proyecto no avanza.
Sobre el asunto, informó el ministro de Minería y Metalurgia, Mario Virreyra, luego de sendas reuniones sostenidas durante la mañana y la tarde de ayer.
Hasta el mediodía estuvo en reuniones con ejecutivos de la Jindal, el ministro de Hidrocarburos Juan José Sosa y su equipo técnico, YPFB y representantes de la Empresa Siderúrgica Mutún (ESM). Por la tarde, instaló por primera vez en el año una reunión del directorio de la ESM y dio un ‘jalón de orejas’ a su titular Sergio Alandia para que acelere el proyecto.
Lo único que quedó claro en criterio de Virreyra es que el requerimiento de la Jindal alcanza a los 10 MMm3/d de gas. “Es una cantidad que supera el consumo de todo Bolivia y por lo tanto, se ha pedido que se haga una revisión técnica detallada para que se lo valide. YPFB requiere hacer una gran inversión ($us 1.000 millones) y para ello tiene que verificar esos volúmenes y con la documentación de respaldo”, refirió.
Otro de los principales documentos que se exige es el estudio de diseño final de la planta siderúrgica.
Por su lado, YPFB admite que la Jindal requiere gas para la generación de energía eléctrica y para el proceso de industrialización, pero para ello piden a la siderúrgica que instale una termoeléctrica e invierta en los equipos necesarios para hacer la reducción del hierro. No obstante, se analiza la construcción de un gasoducto con YPFB Transporte y GTB.
El presidente de la Jindal Steel Bolivia, Vikrant Gujral, ponderó el encuentro con las autoridades y ratificó el requerimiento de gas para el proyecto hasta el 2017, año en que funcionará la planta en su totalidad. “Ellos se han comprometido en un plazo breve a analizar nuestra demanda y vamos a esperar. Somos operadores de riesgo compartido y lo único que pedimos es que el contrato de provisión de gas se lo haga rápido”, informó.
La ESM se ‘arma’ y anuncia empleos
La Empresa Siderúrgica Mutún (ESM) alista la incorporación de moderna maquinaria para comenzar a explotar el otro 50% del yacimiento de Mutún, además que prevé generar unos 70 empleos.
Según el secretario ejecutivo de la Central Obrera Departamental (COD) afín al MAS, Mario Vidal, que ayer tuvo reuniones con el titular de la ESM, Sergio Alandia, hay el compromiso de inaugurar los trabajos la próxima semana, acto al que se prevé la asistencia del ministro de Minería y autoridades del Ejecutivo.
Hugo Sosa, delegado de Energía, Minas e Hidrocarburos de la Gobernación cruceña, sugirió dar prioridad al contrato de gas con la Jindal pues Mutún es el único proyecto que reportará regalías a todo el país.

«YPFB tiene una obligación»
Mario Virreyra / Ministro de Minería
- ¿YPFB está en condiciones o no de entregar el gas que solicita la Jindal?
- El contrato establece que YPFB tiene una obligación de dotar gas a la Jindal. Por lo tanto, si en este momento no está en condiciones de brindar, tiene que buscarlo y dar los pasos adecuados para estar en condiciones de responder a la ley. Esa es una respuesta que nos tiene que dar YPFB, justamente ha pedido una validación del proyecto para dar una respuesta a los requerimientos. Jindal Steel Bolivia tiene que demostrar su demanda, porque hasta este momento hay serias dudas.
- ¿Esto es lo único que trunca el proyecto?
- No, no es lo único. Es un componente el tema energético, pero hay otros pasos que debe dar Jindal sin esperar que se resuelva esto. Son pasos simultáneos que se debe dar para avanzar.
- Pero, ¿cuánto más se puede esperar?
- No podemos esperar más, tenemos que avanzar y trabajar cada día para hacer realidad este proyecto.
- Pero los plazos corren…
-Hay plazos y hay que respetarlos, de ahí que estamos preocupados y por eso estamos acá./ EL DEBER