El Ejecutivo amplió por sexto año consecutivo las
preferencias arancelarias para la importación de diésel oil para no
encarecer el costo total del producto que se vende a precio
subvencionado en el mercado interno.
El Decreto
Supremo 1127, aprobado el 28 de enero de este año, difiere
“temporalmente a cero” el gravamen arancelario para la importación de
diésel por el plazo de un año. La medida se aplica de forma anual desde
septiembre de 2007.
El decreto explica que la
decisión se debe a que la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales
Bolivianos (YPFB) adquiere el diésel a precio internacional, “al que
deben agregarse los costos de transporte, seguros, impuestos y otros, lo
que encarece el costo total del producto en comparación con el precio
del mercado interno”.
De no concretarse la estrategia
para reducir los “crecientes” déficits de hidrocarburos líquidos, la
importación de diésel oil ocasionaría al país un gasto de “$us 1.340
millones” hasta 2015 y de “$us 10.372 millones” hasta 2026, según un
informe de la petrolera estatal./ LA RAZÓN
