Las autoridades peruanas tomaron esta medida en razón a
un informe de la Dirección Regional de Energía y Minas (DREM) de Puno,
sobre el índice de contaminación de varios ríos en el Perú, según un
reporte del periódico Los Andes.
A partir del 2011
tanto el Instituto Geológico, Minero y Metalúrgico de Perú como el
Servicio Nacional de Geología y Técnico de Minas de Bolivia sostuvieron
varias reuniones técnicas para adoptar medidas urgentes ante la
inminente contaminación ambiental en la región que une a ambos países.
Ante esta situación el representante del Gobierno de Puno, Jorge Caro,
expresó su preocupación por las libertades de las que gozan los
comunarios en Bolivia que intentan asentarse en el Perú para ejercer
actividades mineras.
“Aquí el dueño del subsuelo es
el Estado, en cambio en Bolivia, hasta donde tengo entendido, las
comunidades pueden hacer los acuerdos para otorgar el uso de estos
recursos”, manifestó la autoridad.
Caro informó que
en enero se realizó una reunión de la Comisión Técnica Binacional Perú–
Bolivia en Puno donde se logró comprometer al gobernador de La Paz,
César Cocarico, participe de futuras reuniones con sus pares de Puno y
visitar las zonas donde se instalan estas empresas informales.
Según reportes del ministerio de Relaciones Exteriores del Perú la
actividad aurífera ha ocasionado serios problemas en la salud de los
pobladores de estas zonas y estiman luchar contra estos asentamientos
mineros conjuntamente las autoridades bolivianas./ LA RAZON
